Libro “Evolucionando” de Matías Cepeda

“Si yo quiero ser feliz debo tratar que cada parte de mi mundo esté feliz.
Si cada parte está feliz, mi mundo será feliz”.

– Matías Cepeda
“Matías, el joven autor de este texto que con tanta sobriedad se presenta a sí mismo, nos cuenta de su mundo. De los avatares de una vida en que falta la habitual comunicación con esa casa cobijadora que, para llamarla de una manera, le decimos cuerpo. A los 12 años, Matías recibe la oportunidad de poder comunicarse a través del método que él explica”. [Luis Weinstein]

A modo de introducción…

Matías Andrés Cepeda tiene 17 años, nació y vive en la ciudad de Villa Ángela, provincia del Chaco en la República Argentina. Desde los primeros meses de vida la medicina le diagnosticó “parálisis cerebral” y pasa sus días en silla de ruedas sin poder movilizarse por sus medios ni expresarse por medio de la palabra. En el año 2007 comenzó a utilizar una método alternativo de comunicación que permitió descubrir que su mente ha estado intacta encerrada en un cuerpo sin poder expresarse.

Tengo 21 años y estoy presentando mi segundo libro. El primero lo escribí en el año 2012, se llama EL SILENCIO QUE GRITA. Llegar hasta aquí tiene una historia que algunos ya conocen. Mi cuerpo tiene muchas dificultades, puedo hacer “solo” muy pocas cosas, no tengo voz propia y no puedo escribir como todos. Lo único libre que tengo son mis pensamientos que gracias a la “Comunicación Facilitada” pueden conocer. He escrito mis libros utilizando este método. Con la ayuda de un Facilitador marco letra por letra en una tabla que contiene el abecedario, el Facilitador las une y así nace mi voz. Este método lo encontré hace ya nueve años cuando mi camino se cruzó con el de mi tía Silvina, lo utilizaba con su hijo Renzo, mi amigo. Ellos tuvieron la grandeza de ser generosos y compartirlo conmigo, sino lo hubieran sido nunca hubiera salido de mi Silencio…

Leer el libro: “Evolucionando”.

Entre silencios y palabras

Dice el poeta: “…palabras que como suaves brisas acaricien con ternuras…”

Entre silencios y palabras un mundo se esconde,
entre silencios y palabras la vida transcurre.

Un mundo de silencios necesita un mundo de palabras
pero las palabras no son necesariamente imprescindibles.

La palabra tiene vida fuera de uno, la voz que llevó la palabra
pudo más que el silencio que no tuvo voz.

Ver, sentir, pensar, vivir desde el silencio
permite percibir con mayor claridad el poder que nace con la palabra.

El poder de la palabra une o destruye, potencia o esconde.
Las palabras crearon las guerras y las palabras trajeron la paz

Las palabras nacen del interior.
Somos responsables de ese interior,
somos responsables de lo que allí nace,
de lo que allí vive o de lo que allí muere.

Vivir tiene cada día un desafío,
permitirnos sentir el nacimiento de la palabra.

MATIAS ANDRES CEPEDA MONSALVO
Septiembre 2017

Con afecto,
Escuela Francisco Varela
www.escuelafranciscovarela.cl

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