Procesos Relacionados

Son el conjunto de factores que deben mantenerse dentro del campo de la intervención pedagógica, es decir, es la suma de elementos de las estructuras y dinámicas básicas para poder establecer el trabajo escolar desde la diversidad. El encuadre organiza y sostiene el trabajo tanto con la individualidad como con el grupo del que se participa, resguardando los criterios básicos que plantea la escuela, relacionados con la escucha y el respeto por todos cada uno de sus integrantes.

Los elementos de estos procesos los explicamos a continuación, en forma de preguntas:

  1. ¿Qué podemos hacer?,
  2. ¿Hasta dónde podemos llegar?,
  3. ¿Que no podemos abordar?,

¿Qué podemos hacer?
La Escuela Francisco Varela se hace cargo que las diferentes necesidades de los niños, niñas y jóvenes, requiriendo evidentemente del apoyo de las familias para llevar a cabo esta tarea. De esta forma, invitamos a cada madre, padre o adulto responsable a establecer una manera de trabajo que invita a reconocer 4 puntos básicos para que la intervención pedagógica y familiar tenga lugar.

¿Hasta dónde podemos llegar?
]Luego de comenzar con los apoyos específicos de trabajo (anteriormente mencionados), y al no existir cambios sustanciales en el desenvolvimiento escolar, la escuela comienza a generar nuevas estrategias que requieren de un mayor esfuerzo tanto por parte de la escuela como de la familia, persiguiendo así el mismo fin: buscar el bienestar del niño, niña o jóvenes y del grupo del cual participa. Dichas estrategias que incluyen adecuaciones horarias y necesidades de tratamientos específicos entre otras.

¿Qué no podemos abordar?
Luego de todos los esfuerzos anteriores por parte de los miembros constitutivos de la intervención: familia, escuela, apoyos externos, hay ocasiones en donde no se logra establecer una visión común entre dichas partes e impacta directamente a la realidad del niñ@ en cuestión y la del curso/nivel donde participa, en estos casos la Escuela responsablemente define sus límites en la intervención.

De esta manera, y luego de numerosas oportunidades, intentos e intervenciones específicas, la Escuela se hace cargo responsablemente del campo de acción pedagógico que le corresponde, reconociendo así sus posibilidades y límites en el proceso de acompañamiento a un estudiante y su familia, definiendo claramente las ocasiones cuando sí podemos hacernos cargo y cuando pasa por sobre las posibilidades de la Escuela.