Siembra de Propósitos

La siembra de propósitos es un acto comunitario de nuestra Escuela, celebrado al inicio del año escolar  cuyo fin central es entregar al universo la semilla de un  buen propósito personal y colectivo a lograr durante el año. Para ello, en cada curso,  se construye una ofrenda-altar para luego realizar  una ofrenda colectiva que se entrega a la tierra, en consonancia con el ciclo natural del comienzo del otoño. Porque es ahora, que para nosotros hombres y mujeres, niños y niñas del sur, comienza el tiempo de volver a mirar al sol con más distancia, de alargar nuestras noches, para así buscar en los ojos misteriosos de la luna y las estrellas lo que queremos sembrar en nuestra vida. Porque sabemos que son las semillas,  que al abrigo de nuestra atención y cuidado, pueden llegar a convertirse en los frutos que cosecharemos con nuestras propias manos. Acaso lo fundamental ocurrirá en el círculo de la mañana, donde sobre un manto, una vela (símbolo del fuego) y papeles en blanco previamente cortados, los niños y niñas  colocarán sus propósito. Ese día, luego de disponer de semillas, frutos secos o flores , los profesor@s usan música, motivan  un canto, invitan al silencio, leen un texto  en un clima de introspección y calidez . A los niños hay que hacerles partícipes de la preparación y el cambio, para que pueda experimentar como se modifica todo con el paso del tiempo y como periódicamente todo vuelve a empezar”.

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Relatos

“Nuestro rito comenzó con un llamado al círculo como cada mañana después del juego libre. A medida que niños y niñas iban llegando, observaban cómo se preparaba la base de nuestro altar con diversos simbolismos para dar la bienvenida al otoño: agua, fuego, maíz, frutos y flores de la época… alrededor estaban, en pocillos de greda, todas las ofrendas que niños y niñas trajeron, las que clasificamos en: hojas secas, conchitas, frutos y flores, semillas y cuarzos.
Comienza el rito explicando el contexto que nos convocaba… luego preguntamos ‘¿quién sabe o a quién se le ocurre que es un rito?’ Donde obtuvimos respuestas diversas que nos permitieron significarlo como ‘una ceremonia importante’.

Luego les preguntamos ‘¿y que será un propósito?’ donde muchas respuestas hicieron alusión a que era ‘el altar’ o elementos de éste, hasta que un niño dijo ‘es cuando piensas que vas a hacer algo y lo haces porque lo pensaste así’.

Paso seguido, conversamos de nuestros propósitos para esta siembra y les explicamos que meditaremos un minuto pensando cada uno en su propósito (qué me gustaría lograr, que me gustaría hacer, que quiero aprender… quizás quiero tener más amigos, quizás quiero aprender un juego o un deporte, tal vez me gustaría ser un mejor amigo… etc.).

Mientras meditan, suena melodía de un instrumento de percusión llamado ‘Hang’. Creo que ha sido el minuto de silencio más pleno que he vivido en mi trabajo con niños…

Al finalizar, solicitaron pensar de nuevo el propósito ‘pero con la musiquita’… lograron 2 minutos de silencio… al abrir los ojitos comentaron sus impresiones y dimos paso a dejar nuestras ofrendas en el altar concentrándonos en nuestro propósito cuando sea nuestro turno.

Finalmente, observamos el altar, apagamos nuestra velita y pasamos a dibujar en tela su propósito para construir banderines”.

(Josseline, educadora de Ciclo Inicial)

“Hicimos la siembra en el centro del circulo, en la manta. Todos miramos la vela, nos concentramos y luego los niños colocaron sus siembras tras las indicaciones de concentración y centraron sus energías en sus propósitos.

Mientras eso ocurría, yo tocaba la guitarra suavemente, musicalizando el ambiente y la siembra de el día de hoy”. (Juan Carlos, profesor de Música, 5°)

“Nuestra siembra de propósito fue muy sobrecogedora, la intención se enfocó en un deseo en el que podamos trabajar colectivamente durante el año.
Las niñas y niños esperaron respetuosamente a que cada uno ofrendara su propósito en el altar y terminamos el rito con una canción que aprendimos durante este tiempo [el poema “La Pajita” de Gabriela Mistral musicalizado por Inti Illimani]”. (Marcela, profesora de 1° A)

“Nuestra siembra de propósitos fue hermosa, los niños cantaban muy suavemente una melodía Y nosotras con Loreto pusimos el altar al son de esta melodía. Luego una vez que ya habíamos puesto la base del altar, les entregamos unas hojitas de colores para que ellos escribieran su propósito, después de eso se paraban de dos en dos y elegían alguna de las hojas, conchitas y piedritas que habían traído y las disponían en el altar y en ese momento también dejaban su propósito al centro”. (Quetzali)

“Comenzamos trabajando el día anterior, definiendo lo que es la siembra de propósito, que los niñ@s hicieron muy rápido y muy lindo en la lenguaje de niñ@s. Junto con esto comenzamos a trabajar con acuarelas en la creación de un banderín, donde cada niña dibujó, y si deseaba escribía su propósito”. (Patricia Parra)

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